martes, 24 de mayo de 2016

“LA BRUJA”. GÓTICO AMERICANO


Todas las sociedades tienen sus mitos y leyendas relacionadas con lo sobrenatural y la forma en que nos relacionamos con el lado oscuro de la naturaleza. El miedo a lo desconocido, a lo que no podemos controlar, a esa parte del mundo natural que aún nos es ignota abre las puertas a todo tipo de fabulaciones y supercherías. La llegada de los colonos a Norteamérica trajo consigo sus supersticiones europeas, que, al chocar con todo ese mundo inexplorado y ominoso, generó, junto con el ansia de conquista, una visión demoníaca de todo aquel territorio. De ahí surgió en parte el genocidio de las tribus indias, pero también apuntaría al interior de la comunidad en forma de la caza de brujas a finales del siglo XVII. Nacido en New Hampshire en 1982, Robert Eggers creció rodeado por ese folclore de Nueva Inglaterra y sus relatos sobre aquelarres y brujería. De ese bagaje surge “La Bruja”, una cinta que se divide en dos tipos de idolatrías, las provocadas por el puritanismo fanático de la familia protagonista y la que pertenece a la magia negra y la veneración de Satanás.
Argumentalmente austera, la película apunta, en su discurso principal, hacia los abusos del fanatismo religioso y cómo este comportamiento alucinado puede desembocar en violencia, incluso hacia aquellos a los que más queremos. La actitud extremista y vehemente del padre de familia, los crecientes recelos de la madre hacia su hija mayor, el emergente espíritu de rebeldía de la joven adolescente, el sentimiento de culpabilidad del hijo mediano ante el despertar de su sexualidad o las contagiosas acusaciones de los más pequeños tienen ecos precisamente de aquel fanatismo acusatorio entre vecinos y familiares que definieron los juicios de Salem. La incapacidad de aceptar los fracasos y la necesidad de transferir nuestros temores internos a un elemento externo, ya sea una nebulosa figura sobrenatural (la bruja) o a las personas más cercanas a nosotros (una hija) establece en la cinta una reflexión en torno a la teoría del miedo tan válida para la sociedad del siglo XVII como para el resurgir de los fundamentalismos en pleno siglo XXI. De esta manera, como hiciera Arthur Miller con “El Crisol” (referente ineludible para un título como el que aquí nos ocupa), “La Bruja” se convierte en una cinta de terror psicológico con un discurso más actual y cercano de lo que nos gustaría admitir.
Sin posicionarse en un lado u otro, el director no niega tampoco la existencia de ese mal oscuro y arraigado en una faceta siniestra de la naturaleza, que él representa con un conjunto de imágenes sobrecogedoras y sugerentes de ramas y raíces enrevesadas, siniestros machos cabríos y, sobre todo, esa presencia intermitente de la bruja. Si bien el cineasta prefiere ser honesto con su audiencia y deja en evidencia desde un principio la existencia de la magia negra en el bosque, particularmente, hubiésemos preferido que el director hubiese mantenido el suspense sobre el componente sobrenatural hasta el clímax final, reservando la incertidumbre sobre si realmente hay un componente mágico o es mera superstición. Al fin y al cabo, si bien las acciones de la bruja sí suponen el detonante de la desintegración de la familia protagonista, lo cierto es que, por lo que nos muestra la película, ésta proviene de un caldo de cultivo anterior.
Eggers aprovecha la austeridad, no sólo argumental, sino también narrativa, para proponer una puesta en escena que evita el sobresalto gratuito y prefiere jugar más con la atmósfera enrarecida que rodea a los personajes. En contra del canon del cine de terror actual, evita los juegos de montaje y prefiere un mayor estatismo de la imagen. La composición del plano y la dirección de fotografía evidencian una gran influencia pictórica y Eggers enclaustra a sus personajes en claustrofóbicos planos fijos que alimentan la tensión y la inquietud del espectador. Pese al enfoque realista de la película, existe también un componente poético que, sin caer en el esoterismo, da a la historia y a la estética de la cinta un valor desligado de la realidad. La representación de la violencia es seca y contundente, no abusando de la sangre, pero sí dejándole un par de momentos de protagonismo al componente gore en la cinta. A esto se suma también el complemento de la música y los efectos de sonido, cuya función es mantener al espectador en un continuo estado de sugestión y amenaza.
Del reparto podemos destacar el protagonismo de Anya Taylor-Joy, actriz de breve andadura previa en televisión y cuyo debut en la gran pantalla con esta película supone todo un descubrimiento por su capacidad para conciliar las diferentes capas de su personaje. Estas excelencias no restan valor al resto de su reparto, también formado por actores de escaso reconocimiento previo para el público, pero que se amoldan a la perfección a sus personajes. Es cierto que la labor de ambientación es fundamental y Eggers se apoya sobre todo en el componente atmosférico y en la puesta en escena de la cinta, pero sin un reparto tan preciso, la película no hubiese conectado con el público de manera tan eficaz y es que no hay pega que podamos poner a la labor de casting, ni a la dirección de actores en la película.
“La Bruja” es uno de esos casos donde “menos es más”, la dosis de suspense, horror primigenio, tensión psicológica y referencias sobrenaturales está muy medida y controlada, sorprendiendo ese control en manos de un director debutante. Si bien a nuestro entender se apresura a la hora de mostrar sus cartas, lo que resta intensidad al clímax final al poner al espectador en preaviso, esto es un leve apunte para lo que es, sin duda, uno de los debuts más prometedores en años.  

viernes, 20 de mayo de 2016

ESTRENOS DEL 20 DE MAYO

Seguirán estando enfadados, pero no pueden quejarse de los resultados obtenidos. Como era de suponer, “Angry Birds” se eleva al primer puesto de recaudación en su fin de semana de estreno, recaudando 1.717.599 €, una cantidad que para los estándares de Sony Animation no es desdeñable. Le sigue “El Libro de la Selva” (877.310 €), que tras La Fiesta del Cine ha logrado imponerse a su principal rival de las últimas semanas, “Capitán América. Civil War” (797.091 €). El ranking de esta semana cierra con otros dos estrenos del pasado fin de semana, “La Bruja” y “Espías del Cielo”. La primera consigue 601.939 €, pese a tratarse de una propuesta minoritaria, con una modesta presencia en cartelera; mientras que la segunda, pese a la campaña de promoción y un reparto llamativo sólo logra recaudar 382.220 €. Esta semana nos encontramos con una apuesta clara de cara a la taquilla, “X-Men. Apocalipsis”, aunque el resto de los estrenos apuntan a otros derroteros. Los cineastas Jacques Perrin y Jacques Cluzaud vuelven a apostar por el documental de naturaleza con “Las Estaciones”; el director chino Zhangke Jia nos narra en “Más Allá de las Montañas” una historia de amor y pérdida que traspasa las fronteras del tiempo; historia y ficción se cruzan en “Noche Real”, acerca de un curioso capítulo de la, entonces, princesa Isabel la noche del 8 Mayo de 1945; y Melissa McCarthy busca mantener su posición en la nueva comedia estadounidense con “Es la Jefa”. (Datos taquilla: Rentrak) 
Con “Nómadas del Viento” y “Océanos”, los directores Jacques Perrin y Jacques Cluzaud han logrado establecer su seña de identidad en el terreno del cine documental de naturaleza. La belleza de sus imágenes, y la siempre sugerente partitura musical de Bruno Coulais que las acompaña, han demostrado ser ingredientes de éxito entre un tipo de público que, por regla general, no acude a las salas de cine a ver documentales. Ahora, después de recorrer el mundo siguiendo a las aves migratorias y surcar los mares con las ballenas y las mantarrayas, Perrin y Cluzaud regresan con “Las Estaciones”, una nueva película con una temática más familiar. Nos llevan a un viaje a través del tiempo para redescubrir esos paisajes europeos que hemos compartido con animales salvajes desde la última Edad de Hielo.
El invierno llevaba durando 80.000 años cuando, en un plazo de tiempo muy corto, surgió un bosque inmenso que cubrió todo el continente. La nueva configuración planetaria trajo una transformación; se estableció el ciclo de las estaciones, el paisaje sufrió una metamorfosis, y la flora y la fauna evolucionaron a medida que la historia empezaba... Esta aparentemente interminable Edad de Hielo dio paso a exuberantes bosques verdes y el Homo Sapiens, que acababa de surgir, le dio la forma del campo que conocemos ahora. Las Estaciones es un cuento excepcional que invita a la reflexión y que relata la larga y tumultuosa historia que une de forma indisoluble a la humanidad con el reino animal.
El director chino Zhangke Jia ya ha demostrado con películas como “Still Life”, “I Wish I Knew” o “Un Toque de Violencia” su capacidad para analizar y criticar la realidad de su país. En su último trabajo, “Más Allá de las Montañas”, vuelve a dar una visión dramática de la realidad china a través de una historia que se desarrolla en un espacio temporal de 25 años, pasando de la ingenuidad juvenil a una traumática madurez, pero poniendo los ojos fuera (en Australia) como espacio para el futuro o la esperanza. La cinta está protagonizada por la actriz  Tao Zhao, también esposa en la vida real del director, a la que acompañan Yi Zhang y Jing Dong Liang como los otros dos miembros del triángulo amoroso.
China a finales del año 1999. Dos amigos de infancia, Zhang y Liangzi, cortejan a Tao, una joven de Fenyang. Zhang es dueño de una gasolinera y tiene un futuro prometedor. Liangzi trabaja en una mina de carbón. Tao tiene el corazón dividido entre ambos, pero deberá tomar una decisión que marcará su vida y la de Dólar, su futuro hijo. Desde una China en pleno cambio a una Australia como promesa de una vida mejor, la película sigue las esperanzas, amores y desilusiones de unos personajes durante un cuarto de siglo.
La carrera del director Julian Jarrold ha demostrado una notable habilidad no sólo para contar historias de fuerte arraigo británico, sino también para entrelazar biografías con ficción. Con amplia experiencia en el terreno televisivo, trabajos como su adaptación cinematográfica de “Regreso a Brideshead” o la lectura metafictiva de “La Joven Jane Austen” le otorgan una sensibilidad especial y una clásica elegancia. Con “Noche Real” se aproxima a una hecho real (la salida de incógnito de las princesas Isabel y Margarita por Londres para celebrar el final de la Segunda Guerra Mundial), pero generando a partir de ahí todo un trabajo de ficción donde director y reparto encontró en la cinta de William Wyler “Vacaciones en Roma” su fuente de inspiración. La película está protagonizada por Sarah Gadon y Bel Powley, a las que acompañan Rupert Everett y Emily Watson en los papeles de los reyes Jorge VI e Isabel, completando el reparto los jóvenes actores  Jack Laskey, Jack Gordon y Jack Reynor.
8 de mayo de 1945, día de la Victoria en Europa. La ciudad de Londres celebra el final de la guerra, y en Buckingham Palace hay dos princesas deseosas de ser parte de la alegría fuera de palacio. Mientras el rey Jorge prepara su discurso, a la princesa Isabel (ahora la reina Isabel II) y su hermana, la princesa Margarita, se les permite salir de incógnito para unirse a las celebraciones. Es una noche llena de emoción, peligro y los primeros aleteos de romance.
Conocida inicialmente por su trabajo en televisión con “Las Chicas Gilmore” y alcanzando la fama más tarde gracias a sus comedias de trazo grueso, la humorista Melissa McCarthy es también una importante componente de la compañía de comedia de improvisación The Groundlings, donde inició su relación profesional y sentimental con el también actor y director ocasional Ben Falcone. Precisamente, ha sido esta relación con McCarthy lo que permitió a éste debutar en la dirección con la comedia “Tammy”, a la que ahora le sigue “Es la Jefa”, vehículo de lucimiento para la popular actriz, que en esta ocasión se hace acompañar por un reparto encabezado por Kristen Bell, Peter Dinklage y Kathy Bates.
La mujer más rica de América es enviada a prisión al ser encontrada culpable por tráfico de influencias. Tras su salida y lista para renacer como la empresaria favorita de Estados Unidos, se encuentra con que tiene que empezar de cero junto a una antigua empleada suya.
Si bien en breve, como ha sucedido con Sony y Disney con respecto a Spiderman, el catálogo de mutantes pronto será compartido por la 20th Century Fox y Marvel Studios, la Fox sigue explotando las aventuras de los X-Men, franquicia que tras su relanzamiento con “X-Men. Primera Gneración” ha recuperado la vitalidad perdida tras la tercera entrega de la saga. Con Bryan Singer de nuevo a cargo de la dirección, puesto que recuperó con la entrega anterior (“X-Men. Días de Futuro Pasado”), la nueva aventura del Profesor Charles Xavier afronta un nuevo y peligroso reto donde se tendrán que ver las caras con el mutante primigenio. “X Men. Apocalipsis” recupera a gran parte del reparto de la primera generación, encabezado por James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence y Nicholas Hoult, introduce versiones juveniles de personajes vistos en las primeras tres entregas (Sophie Turner como Jean Grey, Kodi Smit-McPhee como Rondador Nocturno, Tye Sheridan como Cíclope o Alexandra Shipp como Tormenta) y cierra su reparto principal con las incorporaciones de Oscar Isaac (Apocalipsis) y Olivia Munn (Mariposa Mental).
Desde los orígenes de la civilización, él fue venerado como un dios. Apocalipsis, el primero y más poderoso de los mutantes, se hizo con los poderes de otros muchos mutantes, convirtiéndose en inmortal e invencible. Tras su debilitamiento después de miles de años, su desilusión hacia el mundo le obliga a reclutar a un grupo de poderosos mutantes, incluyendo al descorazonado Magneto, para purificar la humanidad y crear un nuevo orden mundial, del cual estará al frente. Mientras el destino de la Tierra pende de un hilo, Raven con la ayuda del Profesor X tendrá que liderar un equipo de jóvenes X-Men para detener a su mayor enemigo y salvar a la humanidad de la destrucción total.

viernes, 13 de mayo de 2016

ESTRENOS DEL 13 DE MAYO

No ha sido una mala semana para la recaudación en taquilla de los cines. La llegada de la Fiesta del Cine siempre agita las salas comerciales, pero por lo general supone una importante paralización de la actividad el fin de semana previo. Teniendo en cuenta esto, podemos decir que la asistencia de público entre viernes y domingo mantuvo el tipo frente a lo que estaba por llegar. Los dos primeros puestos del ranking se mantuvieron inalterables. “Capitán América. Civil War” lideró la taquilla del fin de semana con 1.666.136 €, aunque “El Libro de la Selva” le anduvo a la zaga con 1.602.597 €. Por otro lado, el resto del ranking si ofreció una renovación completa, entrando directamente tres de los estrenos a cubrir estos puestos. “El Olivo” trepó hasta la tercera posición con 375.432 €, seguida por “Tini. El Gran Cambio de Violeta” (340.701 €) e “Infiltrados en Miami” (280.301 €). La fiesta del Cine mantuvo un importante índice de participación, se vendieron en total 1.701.266 entradas, casi 200.000 más que el año pasado a pesar de contar con un día menos. Por días, el lunes acudieron a las salas 425.127 personas, el martes 564.022 y el miércoles 701.266 espectadores. En este periodo, “El Libro de la Selva” consiguió recuperar terreno perdido y se alzó con el liderazgo en taquilla. Por su parte, “Kiki. El Amor se Hace” supo aprovechar el tirón de este evento y regresó al ranking, alternando el tercer y cuarto puesto con “El Olivo”, mientras que “Infiltrados en Miami” se mantuvo los tres días como la quinta película más vista. Tras esta semana llena de cine, la cartelera se prepara ahora para la resaca tirando sobre todo de cine de autor, aunque la carta en la manda venga de manos de una de las más populares franquicias de videojuegos de los últimos años, “Angry Birds”. Por otro lado, Dev Patel y Jeremy Irons coprotagonizan el biopic “El Hombre que Conocía el Infinito”, Tom Hiddleston lidera el peculiar reparto de “High Rise”, llega a nuestras carteleras la esperada cinta de terror “La Bruja” y Helen Mirren y Alan Rickman nos ofrecen un relato de política ficción con “Espías en el Cielo”. (Datos taquilla: Rentrak)
El cineasta Matt Brown debuta en nuestro país con su segundo largometraje “El Hombre que Conocía el Infinito” (el primero, “Ropewalk”, no llegó a estrenarse en España). Esta cinta protagonizada por Dev Patel (cuyo personaje, al igual que el de “Slumdog Millionaire”, proviene también de las zonas más pobres de La India) y Jeremy Irons (quien, como veremos, hace doblete en esta semana) supone un biopic del matemático Srinivasa Ramanujan, figura conflictiva en el entorno académico de principios del siglo XX y cuyas teorías abrieron nuevos campos a la hora de comprender el universo. En este caso, la película no aborda tanto el trabajo de  Ramanujan, como su relación con G. H. Hardy, dos personas de orígenes y creencias muy diferentes, pero que estuvieron unidos por una estrecha amistad. Completan el reparto Toby Jones, Stephen Fry y Jeremy Northam
India colonial, 1913. Srinivasa Ramanujan es un joven genio autodidacta de 25 años, que fracasó en la universidad debido a su estudio casi obsesivo y aislante de las matemáticas. Decidido a dedicarse a su pasión, a pesar del rechazo y la burla de sus compañeros, Ramanujan ingresa en el Trinity College de Cambridge bajo la tutela de G. H. Hardy, un eminente y excéntrico profesor de matemáticas que reconoce su brillantez y peleará sin descanso para conseguir el reconocimiento que su pupilo merece. Con la ayuda de Hardy, el trabajo de Ramanujan evoluciona de tal manera que revolucionará las matemáticas y transformará la forma en la que los científicos explican el mundo.
La producción literaria de James G. Ballard creó especialmente a mediados del siglo XX un universo propio, marcado por la experimentación narrativa y una visión desesperanzadora de la humanidad. La complejidad y la crudeza de sus historias han dificultado su paso al cine, donde, por otro lado, sí encontramos ejemplos tan interesantes como “El Imperio del Sol” de Steven Spielberg (a partir de una novela autobiográfica sobre sus experiencias siendo niño durante la 2ª Guerra Mundial) o “Crash” de David Cronenberg. Ahora es el director Ben Wheatley (que ha logrado un notable reconociento con sus películas “Kill List”, “Turistas” y “A Field in England”) quien se atreve con una adaptación de “Rascacielos” de 1975. La cinta está protagonizada por Tom Hiddleston, y cuenta también con Jeremy Irons, Sienna Miller, Luke Evans, Elisabeth Moss y James Purefoy en los roles secundarios.
1975. Dos millas al oeste de Londres. El doctor Robert Lang se muda a su nuevo apartamento buscando un desangelado anonimato, solo para descubrir que los residentes del edificio no tienen intención de dejarlo en paz. Resignado a las complejas dinámicas sociales que lo rodean, Lang afronta la situación y se convierte en un buen vecino. Mientras trata de establecer su posición, los buenos modales y la salud mental de Lang se desintegran con el edificio. Las luces se apagan y los ascensores no funcionan, pero la fiesta continúa. La gente es el problema. La bebida, la moneda de cambio. El sexo, la panacea.
El director y guionista Robert Eggers ha conseguido un imponente debut con su opera prima “La Bruja”. Presentada en la pasada edición del Festival de Sundance y título inaugural del Festival de Sitges, la película ha logrado convertirse en una referencia clave para el género fantástico de este 2016. Criado en Nueva Inglaterra, el cineasta ha convivido con esta tradición sobrenatural y todos los cuentos y leyendas relacionados con la brujería y lo sobrenatural, algo que ha querido trasladar a su película. Protagoniza la cinta Anya Taylor-Joy, joven actriz a la que su presencia en este título le está abriendo puertas dentro de la industria del cine.
Nueva Inglaterra, 1630. Ante la amenaza de ser repudiado por su iglesia, un granjero inglés decide abandonar el pueblo y establecerse en plena naturaleza con su esposa y cinco hijos, en medio de un inhóspito bosque donde habita algo maléfico y desconocido. Enseguida empiezan a pasar cosas extrañas: los animales se vuelven agresivos, la cosecha no prospera, uno de los niños desaparece mientras que otro parece estar poseído por un espíritu maléfico… Las sospechas y la paranoia aumentan, y la familia acusa de brujería a Thomasin, la hija adolescente, algo que ella niega rotundamente. Las circunstancias empeoran, y la fe, lealtad y afecto de los miembros de la familia son puestos a prueba de manera inimaginable.
La aplicación militar de los avances tecnológicos siempre ha supuesto un elemento de reflexión ética. Con la cinta de política ficción “Espías en el Cielo”, el director Gavin Hood (ganador del Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa en 2006 por “Totsi”) se apoya en un reparto internacional encabezado por Helen Mirren, Aaron Paul (ya en cartelera con “Triple 9”), Alan Rickman (éste fue el último trabajo del intérprete británico antes e fallecer el pasado mes de enero) y Barkhad Abdi (recordado por su papel en “Capitán Phillips”) para presentarnos una historia con gran peso de actualidad.
La coronel Katherine Powell, una oficial de inteligencia que opera desde Londres, dirige a distancia una operación de alto secreto con drones para capturar a un grupo de peligrosos terroristas en su piso franco de Nairobi, Kenia. Sin embargo, cuando Powell se da cuenta de que los terroristas se preparan para emprender una misión suicida, se ve obligada a cambiar la operación de "capturar" a "matar". Desde su base de Nevada, el piloto de drones estadounidense Steve Watts se dispone a destruir el piso franco, cuando una niña de nueve años se mete en la zona que quedaría arrasada por el ataque. Al entrar en la ecuación daños colaterales imprevistos, la dura decisión de cuándo atacar va pasando a niveles superiores del escalafón de políticos y abogados, mientras el tiempo para tomarla se va agotando.
Una nueva franquicia de videojuegos da el salto al cine. “Angry Birds” debutó como aplicación para móviles en 2005 e inmediatamente adquirió una gran popularidad, saltando a todo tipo de plataformas y generando diferentes versiones del juego. En 2013 estrenó su propia serie de animación (aún en activo) y ahora prueba fortuna en la gran pantalla con una producción llamada a triunfar en taquilla. La versión original cuenta con las voces de Jason Sudeikis, Josh Gad, Danny McBride, Bill Hader, Maya Rudolph o Peter Dinklage, mientras que en nuestro país, destaca la participación de Santiago Segura, José Mota, Cristina Castaño y Álex de la Iglesia.

La película nos lleva a una isla poblada enteramente por aves felices que no vuelan... o casi enteramente. En este paraíso, Red, un pájaro con problemas de mal genio, el veloz Chuck y el volátil Bomb nunca han terminado de encajar. Pero, cuando la isla recibe la visita de unos misteriosos cerdos verdes, tendrán que ser estos insólitos marginados los que descubran qué traman esos cerdos.

viernes, 6 de mayo de 2016

ESTRENOS 6 DE MAYO

Era de esperar que la llegada del Capitán América a las salas de cine tuviera un importante efecto en la taquilla, sin embargo, la cinta ha conseguido superar las expectativas que había sobre ella, convirtiéndose, gracias a los 3.777.338 € recaudados, en el segundo estreno más taquillero en nuestro país en lo que llevamos de 2016. “El Libro de la Selva” desciende en el escalafón del fin de semana debido a la entrada de Los Vengadores y su Guerra Civil, sin embargo, la cinta de Disney tampoco se ve demasiado afectada, y logra sumar unos nuevos 2.036.171 € y superar ya barrera de los 10 millones al total de lo obtenido en España. Con cifras más modestas, Paco León sigue ejerciendo de David contra Goliat con “Kiki. El Amor se Hace”, que en su quinto fin de semana en cartelera, y manteniendo la tercera posición del ranking, añade 376.546 €. Menos suerte tiene “Toro” que no logra remontar las decepcionantes cifras de su estreno, aunque en su segundo fin de semana se mantiene como la cuarta opción escogida por los espectadores con 307.288 €. Cierra el ranking “Objetivo. Londres”, que recopila 184.149 € en taquilla. Nuevamente, esta semana encontramos numerosas incorporaciones a las carteleras, aunque no encontramos una película evento del calibre de “Capitán América. Civil War”. Se trata de películas de corte más modesto, pero que esperan no tanto repartirse el pastel del fin de semana, sino aprovechar la llegada de la Fiesta del Cine, que tendrá lugar de lunes a miércoles de la próxima semana. El cine español ofrece drama y comedia con “El Olivo” y “Nacida para Ganar”; nos llega también la coproducción anglo-india “El Otro Lado de la Puerta”; Violetta espera renovar su fama con nueva película “Tini. El Gran Cambio de Violetta”; Natalie Portman por fin puede ver materializado en las pantallas su proyecto de “La Venganza de Jane”; Julianne Moore y Ellen Page tienen una historia de amor y hacen una denuncia social en “Freeheld. Un Amor Incodicional”; y el director de “La Carretera” regresa con un intenso thriller de reparto coral en “Triple 9”. (Datos taquilla: Rentrak)
Cinco años después de “Katmandú, un Espejo en el Cielo” y dos después del documental “En Tierra Extraña”, la directora Iciar Bollain regresa con “El Olivo”, una nueva historia de denuncia social, que parte también de un guion de su colaborador habitual (y compañero sentimental  en la vida real) Paul Laverty. La cinta está protagonizada por Anna Castillo (a la que en breve vernos en “Oro” de Agustín Díaz Yanes), Javier Gutiérrez y Pep Ambrós.
Alma tiene 20 años y trabaja en una granja de pollos en un pueblo del interior de Castellón. Su abuelo, que para extraña sorpresa de su familia dejó de hablar hace años, es la persona que más le importa en este mundo. Ahora que ha decidido dejar de comer también, Alma se obsesiona con que lo único que puede hacer "volver" a su abuelo a su estado natural es recuperar el olivo milenario que la familia vendió contra su voluntad hace 12 años.  Sin decir la verdad, sin un plan, y sin apenas dinero, Alma embarca a su tío "Alcachofa", de 45 años, arruinado por la crisis, a su compañero de trabajo Rafa, de 30, a sus amigas Wiki y Adelle y a todo su pueblo, en una empresa imposible: recuperar el monumental olivo, replantado en algún lugar de Europa, y traerlo de vuelta a la masía familiar.
Tras debutar en el terreno del largometraje en 2011 con “Lo Contrario al Amor”, el director y guionista Vicente Villanueva regresa al terreno de la comedia con “Nacida para Ganar”, cinta que parte de uno de los sketches cómicos más celebrados de la televisión de nuestro país. Protagonizada por Alexandra Jiménez, a la que actualmente podemos ver también en cartelera en “Kiki. El Amor se Hace”, la cinta cuenta con Victoria Abril (en un papel secundario donde se interpreta a sí misma) y Cristina Castaño.
La vida parece anclada en el tiempo para Encarna en Móstoles, su ciudad. El mismo trabajo desde la adolescencia, el mismo novio, y pocas perspectivas de que la cosa pueda cambiar. Al reencontrarse con María Dolores, su inseparable amiga en el instituto, su vida da un vuelco. Le propone entrar en un negocio revolucionario de venta piramidal que la hará rica en muy poco tiempo y la convertirá en la persona que siempre ha querido ser.
Entre 2012 y 2015, “Violetta” se convirtió en la alternativa latina de Disney al éxito de “Hannah Montana”. Producida en Argentina y dirigida al sector hispanoparlante, la serie fue un éxito internacional y generó todo un fenómeno alrededor de su actriz protagonista, Martina Stoessel, incluyendo conciertos, discos y todo tipo de merchandising. Ahora, tras la cancelación de la serie, recuperamos al personaje con este largometraje dirigido por Juan Pablo Buscarini. Stoessel vuelve a ponerse en la piel de Violetta Castillo, a la que acompañan Adrián Salzedo, Jorge Blanco y Ángela Molina.
Violetta regresa de un tour internacional y recibe noticias impactantes. Ella se encuentra en una encrucijada y comienza a cuestionarse todo aquello que alguna vez conoció. Mientras intenta encontrar su voz interior y seguir su propio camino, acepta una invitación inesperada para emprender un viaje al otro lado del mundo en busca de respuestas.
Desde que debutara en 2002 con el largomentraje “Alice”, el director de origen británico Johannes Roberts se ha especializado en el género de terror. Para “El Otro Lado de la Puerta”, su séptimo largometraje cinematográfico, ha conseguido el apoyo del cineasta francés Alexandre Aja (“Alta Tensión”, “Las Colinas Tienen Ojos”), quien ha logrado financiar la película con una coproducción entre La India y Reino Unido. Protagonizada por Sarah Wayne Callies y Jeremy Sisto, la cinta cuenta también con la participación del español Javier Botet (“Rec”, “Magical Girl”, “La Cumbre Escarlata”).
Una familia lleva una vida idílica en el extranjero hasta que un trágico accidente se lleva la vida de su hijo pequeño. La inconsolable madre descubre un antiguo ritual que puede traer a su hijo de vuelta para decirle un último adiós. Viaja a un antiguo templo, en el que hay una puerta misteriosa, que sirve de puente entre dos mundos. Sin embargo, cuando desobedece una norma sagrada por la que nunca se debe abrir la puerta, altera el equilibrio entre la vida y la muerte.
Más conocido por sus dos fallidas entregas de “Los 4 Fantásticos”, el director Tom Story siempre se ha desenvuelto mejor en el terreno de la comedia afroamericana. En 2014 logró un cierto éxito de público en Estados Unidos (que no en España, donde la película se editó directamente en formato doméstico) con “¡Vaya Patrulla!”, en la que reunía a los actores Ice Cube y Kevin Hart. Ahora la secuela de aquella historia sí logra estrenarse en salas comerciales en nuestro país, reuniendo a secundarios como Olivia Munn, Ken Jeong, Tyrese Gibson y Benjamin Bratt.
Ben, que trabaja como guarda de seguridad de un instituto, lleva dos años intentando demostrar al condecorado detective James que su adicción a los videojuegos no le impide estar a la altura de Angela, hermana del policía. Después de que la academia de policía acepte a Ben, este se convence de que ya se ha ganado el respeto del detective y que ahora podrá casarse con Angela. James sabe que la única forma de descubrir si Ben está realmente a la altura es llevándole a patrullar con él, y le invita a hacerlo en un turno diseñado para aterrorizar al novato. Pero cuando los acontecimientos les llevan ante el mayor delincuente de la ciudad, James comprobará que la labia de su compañero es tan peligrosa como las balas.
La elaboración de “La Venganza de Jane” no ha sido sencilla. El libreto tuvo que atravesar múltiples reescrituras hasta que contentó a todos los participantes de la producción. Los continuos retrasos y las desavenencias internas generaron un par de bailes de directores, hasta que finalmente Gavin O'Connor se hizo cargo del proyecto. Lo mismo podemos decir de su reparto. Si finalmente la película ha llegado a las salas ha sido gracias al interés y el empeño de su protagonista y productora, Natalie Portman. Este western debe ahora demostrar que todos los esfuerzos no han sido en vano, contando además de Portman con un reparto de peso masculino en el que encontramos a Ewan McGregor y Joel Edgerton, en los roles de reparto principales y  Rodrigo Santoro, Boyd Holbrook y Noah Emmerich como secundarios.
La joven Jane está casada con uno de los tipos más peligrosos del Oeste. Un día su marido regresa a casa con 8 heridas de bala. La banda del cruel Bishop lo ha acribillado. Sobrevive, pero sabe que es cuestión de tiempo que Bishop y sus chicos vengan a rematar la faena. Jane decidirá no esperar a que vengan e ir directamente a por ellos. Con la ayuda de un enemigo acérrimo de su marido, un hombre enamorado de ella, Jane irá a enfrentarse la banda de delincuentes.
Basada en una historia real, que a su vez originó un corto documental homónimo en 2007, ganador de un Oscar, “Freeheld. Un Amor Incodicional” es una de esas películas que tenía todas las papeletas de entrar en la carrera a los Oscars, especialmente en las categorías de interpretación femenina, pero que finalmente quedó fuera de la competición. Dirigida por Peter Sollett, cuenta con Ellen Page y Julianne Moore en los roles principales, secundados por Josh Charles, Steve Carell y Michael Shannon.
A la condecorada policía de Nueva Jersey Laurel le diagnostican cáncer y quiere dejar su pensión ganada durante años a su pareja de hecho, Stacie. Sin embargo, los funcionarios del condado legisladores (Freeholders), que no ven con buenos ojos la pareja homosexual, conspiran para evitarlo. El detective Dan Wells y el activista Steven Goldstein se unen en su defensa, reuniendo a oficiales de policía y ciudadanos de a pie para apoyar su lucha por la igualdad.
Surgido del mundo del videoclip, el director John Hillcoat firmó algunos de los vídeos musicales de artistas como Nick Cave & the Bad Seeds, Siouxsie & the Banshees, Placebo, Suede, Depeche Mode o Muse. Precisamente de su relación con Cave, surgió una amistad y relación profesional con el líder del grupo y también con el músico Warren Ellis que se ha desarrollado en varias de sus películas (“La Proposición”, “Sin Ley”, “La Carretera”). Pese a la buena sincronía, en “Triple 9” el cineasta ha pasado a colaborar con el guionista Matt Cook, quien ha elaborado una historia de género amparada en un reparto coral. Woody Harrelson, Casey Affleck, Anthony Mackie, Chiwetel Ejiofor, Gal Gadot, Kate Winslet, Norman Reedus y Aaron Paul son los principales nombres de este thriller ambientado en las calles de Atlanta.  
El antiguo miembro de las fuerzas especiales Michael Atwood dirige una banda de policías corruptos y ex soldados en un arriesgado intento de atraco a un banco que termina en un tiroteo frenético por la autopista. Mientras el sargento de policía de Atlanta Jeffrey Allen investiga el espectacular golpe, no tiene la menor idea de que a su propio sobrino, el intachable policía Chris Allen, le han asignado a uno de los atracadores como compañero en la unidad especial que persigue a la banda. Cuando la jefa de la mafia ruso-israelí Irina Vlaslov coacciona a la banda para que lleve a cabo un último y difícil atraco, sus miembros deciden que la mejor forma de distraer la atención de la policía consiste en fingir un incidente de código 999, o "agente herido".

viernes, 29 de abril de 2016

ESTRENOS DEL 29 DE ABRIL

Por segunda semana, “El Libro de la Selva” se mantiene como la reina de la taquilla, recaudando 2.798.835 € el pasado fin de semana. Fue con diferencia la película más vista durante este periodo de tiempo, restando posibilidades al estreno estrella. “Toro” llegaba con grandes expectativas, apoyadas sobre todo en un reparto encabezado por Mario Casas, pero el segundo largometraje de Kike Maíllo se ha tenido que conformar con 601.367 €. Mientras, Paco León se mantiene estable con “Kiki. El Amor se Hace”, que suma unos nuevos 525.919 € y supera ya los 4 millones de recaudación total en sus cuatro semanas en cartelera. En cambio, producciones más costosas como “Las Crónicas de Blancanieves” y “Objetivo. Londres” se tienen que contentar con 330.335 € y 327.382 €, respectivamente, previendo una pronta desaparición del ranking de las cinco películas más vistas. Esta semana sumamos siete nuevos títulos a la cartelera, abordando un amplio espectro de posibilidades. El director David Cánovas debuta en el largometraje con “La Punta del Iceberg”, mientras que Inés Paris regresa a la comedia con “El Día que Mi Madre Mató a Mi Padre”, dos cintas de toque teatral (una por origen, la otra por referencia). Nos llegan también dos biopics, la producción francesa “Monsieur Chocolat” y la estadounidense “Trumbo”. Además cine para toda la familia con “Ratchet & Clank”, una comedia para la celebración del día de la madre con “Feliz Día de la Madre” y, por supuesto, el macroestreno de la semana, una de las películas más anticipadas del año, “Capitán América. Civil War”. (Datos taquilla: Rentrak) 

“La Punta del Iceberg” es una obra de teatro escrita por el dramaturgo palmero Antonio Tabares en 2011. Ganadora de los Premios Tirso de Molina ese mismo año y Réplica en 2012 y finalista del Premio Max en 2015, da ahora el salto al cine de la mano de David Cánovas (candidato a los Goya en 2005 por su cortometraje “El Intruso”), quien debuta de esta manera en el terreno del largometraje. Protagonizada por Maribel Verdú, la cinta es un thriller con trasfondo de drama social ambientado en un entorno de capitalismo feroz y cuenta también con importantes rostros del panorama nacional como Bárbara Goenaga, Fernando Cayo, Álex García, Carmelo Gómez o Ginés García Millán.
Una gran empresa multinacional se ve sacudida por el suicidio de tres de sus empleados. Sofía Cuevas, alto cargo de la compañía, es la encargada de llevar a cabo una investigación interna que trata de aclarar lo sucedido. En sus encuentros con los trabajadores va descubriendo un ambiente laboral enfermizo.
Aunque parte de un guion original (coescrito con el cineasta Fernando Colomo), la nueva película de Inés París (“A Mi Madre le Gustan las Mujeres”, “Semen, Una Historia de Amor”) también tiene mucho de teatral, no sólo por tener un reparto reducido y desarrollarse en un espacio concreto, sino también por el mismo tono del texto y las interpretaciones. Comedia negra con toques de suspense, está protagonizada por Belén Rueda y Eduard Fernández, con los actores Fele Martínez, Patricia Montero, María Pujalte y Diego Peretti (que se interpreta a sí mismo), en los roles secundarios.
Isabel organiza una cena en su casa. Su marido, escritor de novelas policíacas y su ex mujer directora de cine, quieren convencer a un famoso actor argentino de que protagonice su próxima película. En mitad de la cena aparece el ex de la anfitriona con su nueva novia, que se fascina con el actor. La cena se va enredando y todos acaban perdiendo los papeles.
El actor y director ocasional Roschdy Zem se encarga de dirigir el biopic de Rafael Padilla, alias “Chocolat”, todo un referente en la cultura del siglo XIX en Francia. Con guion de Cyril Gely, la cinta está protagonizada por Omar Sy (“Intocable”) y James Thierrée (“Mis Escenas de Lucha”) en los roles de Chocolat y su compañero de escenarios, el payaso Foottit (George Footit). Les acompaña Clotilde Hesme, Olivier Gourmet y Frédéric Pierrot.
Rafael Padilla, más conocido como Chocolat, fue el primer artista negro en aparecer en un escenario francés. El primero también en hacer publicidad, el mismo que inspiró a otros contemporáneos de la Belle Époque como Toulouse Lautrec o a los hermanos Lumière participando en varias de sus primeras películas. Junto con el payaso Foottit, fueron los primeros en crear un dúo entre un payaso “Carablanca” y un payaso “Augusto” negro, convirtiéndose en el perfecto producto de su tiempo. Chocolat nació en Cuba, aproximadamente en 1865, y siendo niño se trasladó a Europa. En España trabajó como sirviente, como limpiabotas, como obrero en la mina… El destino le llevó a Francia, a trabajar en el circo. Pasó de ser esclavo a ser un hombre libre, del circo al teatro, y del anonimato a la fama...
También englobado dentro del terreno del biopic tenemos esta semana “Trumbo”, sobre la vida del guionista de Hollywood, Dalton Trumbo, acusado de comunista e inscrito en la famosa lista negra del Senador McCarthy en la década de los 40 en Estados Unidos. El encargado de interpretar a este particular personaje es Bryan Cranston, quien fue nominado a los Bafta, los Globos de Oro y los Oscars por este papel. Le acompañan Louis C.K., Michael Stuhlbarg, Diane Lane o Helen Mirren, entre otros, interpretando algunos personajes del Hollywood dorado como Kirk Douglas, Hedda Hopper, John Wayne, Louis B. Mayer o los directores Otto Preminger o Sam Wood. Dirige la película Jay Roach (“Austin Powers”, “Los Padres de Ella”), con guion de John McNamara a partir de la biografía escrita por Bruce Cook.
Dalton Trumbo fue el autor de los libretos de títulos tan emblemáticos en la historia del cine como “Vacaciones en Roma” o “Espartaco”. Su carrera casi llegó a su fin en 1940 tras ser incluido en la lista negra acusado de comunista. A partir de ese momento toda su vida dio un giro radical y tuvo que utilizar todo su talento para sobrevivir en una sociedad que le había vuelto la espalda.
Ratchet & Clank son dos populares personajes del mundo de las consolas, protagonistas de una saga de videojuegos de Sony para Playstation iniciada en el año 2000 y que acaba de presentar su última entrega. Precisamente la puesta de largo de su nueva aventura sirve de preámbulo para su salto al mundo del cine, con una producción animada que reproduce la estética y las claves de los juegos. Dirigen la película Jericca Cleland y Kevin Munroe, quienes prometen acción, fantasía y humor en este título para toda la familia.
En el planeta Veldin, Ratchet sueña con convertirse en uno de los héroes de los Galactic Space Rangers liderados por el carismático Qwark. La oportunidad de salir de su tediosa vida en un pequeño garaje de reparación de naves parece llegarle del cielo cuando Qwark convoca una prueba para incorporar nuevos miembros a su equipo. Mientras tanto, el intrigante y maligno villano Drek decide destruir el planeta Tenemule con su nuevo y flamante Desplanetizador.
La comedia es un género en el que el director Garry Marshall siempre se ha desenvuelto muy bien desde que iniciara su andadura tras la cámara a finales de los 60 en televisión. Recordado principalmente por su éxito en los 90 con “Pretty Woman”, lleva varios años utilizando la excusa de algunas festividades para recrear historias corales y cotidianas, y así reunir a un amplio abanico de estrellas. Ya los hizo en 2011 con “Historias de San Valentín” y un año más tarde con “Noche de Fin de Año”. Ahora aprovecha el día de la Madre que se celebra este 1 de mayo para repetir la jugada. La cinta sirve también para reunir al cineasta con Julia Roberts, además de otros rostros como Britt Robertson, Jennifer Aniston, Kate Hudson o Jason Sudeikis (sin olvidar a su actor fetiche, Hector Elizondo).
Miranda es una presentadora de televisión, Sandy una recién divorciada en busca de amor y Jesse una madre que busca fortalecer su relación con su propia madre. Las tres mujeres tienen personalidades muy distintas, pero verán sus destinos unirse de manera inesperada a medida que se acerca el Día de la Madre.
Después de ver cómo dos héroes legendarios como Batman y Superman se enfrentaban el uno con el otro, Marvel no se ha quedado atrás y nos ofrece en “Capitán América. Civil War” un choque titánico dentro de las líneas de Los Vengadores. Además de recuperar a la mayor parte del supergrupo visto en los títulos anteriores (Capitán América, Iron Man, la Viuda Negra, Ojo de Halcón, la Bruja Escarlata, El Halcón, El Hombre Hormiga o lo que es lo mismo, Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Elizabeth Olsen, Anthony Mackie, Paul Rudd), se suman otros nuevos, especialmente Pantera Negra (Chadwick Boseman) y Spiderman (Tom Holland). La dirección corre a cargo de Anthony y Joe Russo, responsables de “Capitán América. El Soldado de Invierno” y que se encargarán de dirigir las dos entregas de “Vengadores. La Guerra del Infinito”.
Steve Rogers lidera el nuevo equipo de Los Vengadores en su incesante tarea de proteger a la humanidad. Pero, después de que otro incidente internacional en el que se ven envueltos Los Vengadores produzca daños colaterales, la presión política obliga a poner en marcha un sistema para depurar responsabilidades y a crear un organismo rector que determine cuándo hay que recurrir a los servicios del equipo. El nuevo statu quo divide a Los Vengadores en dos bandos, uno liderado por Steve Rogers y su deseo de mantener la libertad de actuación a la hora de defender a la humanidad sin interferencias, y otro liderado por Tony Stark y su sorprendente decisión de apoyar los planes y organismos del Gobierno, mientras intentan proteger al mundo de un nuevo malvado.

martes, 26 de abril de 2016

“EL LIBRO DE LA SELVA”. EL CICLO DE LA VIDA

La literatura de Rudyard Kipling es una de las más representativas del colonialismo de finales del siglo XIX y de esa visión exótica que Oriente inspiraba en Europa. Nacido en Bombay en 1865, pero de padres británicos, sus textos hacen una férrea defensa del imperialismo del Reino Unido pero también de la espiritualidad y la conexión con la naturaleza que aprendió durante las diferentes etapas de su vida en las que residió en La India. De acuerdo a la célebre frase que él acuñó, “Oriente es Oriente y Occidente es Occidente, y ambos no se encontrarán jamás”, su obra establece precisamente el contraste entre el orden civilizado representado por Occidente y un mundo rico en supersticiones y misticismo, ignoto y misterioso para los que no forman parte de esa cultura. Esto quedó patente en títulos como “Kim”, “Gunga Din” o “El Hombre que Quiso Reinar”, todas ellas llevadas al cine con mayor o menor fidelidad. Sin embargo, su obra más reconocida ha sido “El Libro de la Selva”, también adaptada para la gran pantalla de la mano de por los hermanos Korda (grandes representantes del orientalismo cinematográfico) en 1942 y Walt Disney en 1967, y recuperada posteriormente en multitud de películas menos relevantes.
Como muchas obras llevadas a la gran pantalla por Disney, la cinta de animación que se convirtió en el último clásico del estudio supervisado directamente por su creador se tomaba muchas libertades con respecto al texto original. El libro de Kipling estaba formado por diferentes relatos y no todos ellos estaban protagonizados por Mowgli. Disney quiso darle una mayor cohesión al conjunto, aunque sí mantuvo su carácter episódico y algunos hilos argumentales de la obra literaria, modificando otros o directamente inventándose algunos pasajes. La popularidad de la película no desterró al olvido la versión literaria (afortunadamente), pero sí acabó imponiéndose en el consciente colectivo. Ahora, casi 50 años después, Disney ha querido revisar esta historia con una película de imagen real (si es que podemos denominar así a una cinta donde el 99% de sus personajes están generados por ordenador). Si bien en esta ocasión han querido acercarse más a la obra de Kipling, tampoco se han  resistido a rendir homenaje a este clásico de su catálogo que juega un puesto tan especial en su historia. Curiosamente, pese a esta doble paternidad, lo cierto es que no podemos evitar encontrar en la cinta otra notable influencia de otra obra maestra del estudio, aunque temporalmente más cercana, “El Rey León”.
No podemos decir que esta nueva versión sea fidedigna con la letra de Kipling y sí es cierto que se ajusta más al esquema argumental de la película de 1967, además de sumar elementos de ésta como las canciones originales compuestas por los hermanos Sherman; sin embargo, también introduce elementos importantes del libro y que habían sido obviados por su predecesora e incluso incorpora material original que se aleja tanto de los cuentos como de la cinta de animación. Curiosamente, con este crisol de elementos, la película acaba siendo un buen homenaje a sus dos antecedentes. Como película independiente, nos encontramos ante una cinta dirigida al público familiar, entretenida, con bastante humor y aventura, pero que no esconde las zonas más oscuras del relato. Para el público adulto, la cinta apunta una serie de referencias hacia lecturas de corte medioambiental, pero también de carácter social. Si Kipling presentaba un microcosmos natural que servía de metáfora del orden social establecido en su civilización colonial, aquí no es difícil interpretar la película en términos más acordes a la situación de desequilibrios sociales e incluso de política internacional actual. Sea como fuere, e independientemente de las diferentes capas que queramos identificar en la narración, lo cierto es que la película funciona perfectamente como producto de entretenimiento de calidad.
Como decíamos antes, identificamos también la importante influencia, tanto a nivel narrativo como estético, de “El Rey León”; algo que tampoco es de extrañar, si tenemos en cuenta las deudas que la cinta de Roger Allers y Rob Minkoff  tenía a su vez del clásico de 1967. La historia de Simba bebía principalmente del teatro shakesperiano (“Hamlet”, “Ricardo III”, “MacBeth”), pero también cogía elementos de la adaptación de “El Libro de la Selva”. Así, por ejemplo, el protagonista se divide entre la responsabilidad representada por Rafiki y Zazu como nuevas versiones de Bagheera, o ese mundo lúdico y carente de obligaciones que le muestran Timón y Pumba siguiendo el estilo de Balú (¿no es acaso “Hakuna Matata” una versión revisada de “Lo Más Vital”?). Por otro lado, momentos como la muerte de Mufasa con una estampida de ñus recordaba también al modo en que Kipling representó la muerte de Shere Khan en su libro. En la nueva versión encontramos secuencias que establecen esa influencia de doble vía entre ambas obras. Así, entre otras cosas, la tregua del agua recuerda la primera secuencia de “El Rey León” con el ciclo de la vida, El Consejo de la Roca gobernado por Akeelah es el equivalente a la Roca del Rey de los leones, la estampida de bueyes mantiene su guiño con su equivalente de ñus y el enfrentamiento final con Shere Khan también tiene ecos argumentales y visuales con el clímax de “El Rey León”.
La dirección de la película ha corrido a cargo de Jon Favreau, realizador un tanto irregular, capaz de espléndidos entretenimientos como “Zathura” o la primera entrega de “Iron Man”, pero también de importantes desatinos como “Iron Man 2” o “El Chef”. Desde luego, puestos a escoger a un cineasta que llevara esta historia a la gran pantalla, se nos ocurren nombres más adecuados (por ejemplo, Ang Lee), pero no podemos negar que entre las virtudes de Favreau está su habilidad para trabajar con la tecnología e integrarla de manera orgánica en la narración. Afortunadamente, aquí nos encontramos con la faceta más afortunada de Favreau, quien aporta dinamismo y esplendor visual a la película, pero sobre todo se desenvuelve como pez en el agua a la hora de afrontar los retos técnicos que suponía esta nueva versión. El realizador se pliega a las necesidades del estudio y les ofrece una cinta de corte comercial, resuelta con pericia y sin fisuras de ritmo a lo largo de sus 105 minutos de metraje. Tampoco hay intención de llevar a la película más allá, y si bien las lecturas que comentábamos antes están presentes, el cineasta profundiza en ellas lo imprescindible para adornar el componente aventurero con ciertos toques de crítica social. Lo primordial es generar un producto que llegue a un mayor público posible y que sea tan válido para adultos como para pequeños, y para ello las aristas deben lo más redondeadas posibles.
Encontramos en la película un excelente trabajo de casting, que desgraciadamente queda lastrado por el doblaje (aunque afortunadamente, el estudio ha prescindido de la horrible estrategia comercial de invitar a famosos de diferente calado a ocupar el puesto de los dobladores originales). Sí hay que aplaudir el gran acierto de casting que supone el debutante Neel Sethi, quien soporta sobre sus jóvenes hombros todo el peso de la película, además de enfrentarse a unos compañeros de reparto ausentes, sustituidos por marionetas o referencias visuales, además de unos decorados prácticamente inexistentes, dominado todo a su alrededor por las pantallas de croma. El actor, junto con los asombrosos efectos digitales, son sin duda las dos grandes aportaciones de la película. A nivel de efectos, las imágenes generadas por ordenador consiguen un asombroso fotorrealismo, de los más extraordinarios obtenidos hasta la fecha en una producción cinematográfica, comparables a lo que supuso en su día el estreno de “Avatar” o “La Vida de Pi”, hasta el punto de que es muy difícil distinguir en muchas ocasiones qué partes del escenario son decorados físicos y cuáles son digitales. Todo esto sin que lo prodigioso de los efectos anule la narración. Es tal el grado de verosimilitud obtenido que el CGI pasa completamente desapercibido al espectador y le ayuda a sumergirse en la historia sin cuestionarse si lo que ve es real o virtual. Otro componente decisivo en la película es la partitura musical de John Debney. Conocido sobre todo por su trabajo para “La Pasión de Cristo”, el músico es un colaborador habitual de Jon Favreau y aunque por lo general su producción musical suele ser impersonal, formularia y anodina, aquí ofrece uno de sus trabajos más logrados. Con una partitura deudora del sonido de Jerry Goldsmith, la música está presente durante la mayor parte de la película, convirtiéndose en un importante hilo narrativo, no sólo para las secuencias de acción, sino por la manera en que ayuda a dar humanidad a los personajes digitales.       

Esta nueva versión de “El Libro de la Selva” ofrece un buen equilibrio entre clasicismo y modernidad. A nivel narrativo nos devuelve esa sensación proverbial del cine tradicional de aventuras, pero utilizando para ello los medios técnicos más avanzados. No alcanza el nivel de maestría de sus ilustres referentes, pero si supera con nota la media de las producciones de sus características que nos llegan hoy en día.   

lunes, 25 de abril de 2016

“OBJETIVO: LONDRES”. BARRAS Y ESTRELLAS

¿Por qué será que, independientemente de la ideología de cada uno, nos resultan tan atrayentes los justicieros fascistoides en el cine? Ya estén interpretados por Clint Eastwood, Charles Bronson, Chuck Norris, Sylvester Stallone o Steven Seagal, hay un placer culpable en observar a esos machos alpha matar sin ningún tipo de traba moral a todo tipo de malhechores, ya sean meros rateros callejeros o terroristas internacionales. Uno de los últimos en sumarse a este prestigioso clan ha sido Gerald Butler con el personaje el Mike Banning. Presentado en “Objetivo: La Casa Blanca”, este agente del servicio secreto a cargo de la protección del presidente de los Estados Unidos de América, regresa con la misma mala uva en su segunda parte, “Objetivo: Londres”, donde, siguiendo las reglas no escritas de las secuelas de acción, el espectro de acción de la historia amplía su círculo geográfico. Si en la anterior todo transcurría dentro de la Casa Blanca, aquí los protagonistas van a tener que desplazarse por la ciudad de Londres, donde los villanos de la historia no sólo tendrán entre sus objetivos a los dirigentes del G-8, sino también, al más puro estilo Roland Emmerich, algunos de los enclaves icónicos de la capital británica.
“Objetivo: La Casa Blanca” fue una cinta que sorprendió gracias sobre todo a la estupenda puesta en escena de Antoine Fuqua y al trabajo de Gerard Butler al frente de un heterodoxo reparto. La cinta apostaba por recuperar el esquema argumental de “La Jungla de Cristal”, manteniendo el mismo tono de acción directa y humor irónico que definió la cinta de John McTiernan y, por extensión, a gran parte del actioner de los 80. A esto se sumaba unas altas dosis de nacionalismo americano, con esos planos enfáticos de la bandera y la apología del modo de vida estadounidense que hacían sus protagonistas a la hora de afrontar el ataque de un grupo terrorista coreano. Si en esta primera entrega se avalaba el papel imperialista e intervencionista de los Estados Unidos, la nueva aventura de Mike Banning se enarbola directamente como una apología de algunos de los rasgos más cuestionables de la política exterior del país. Tras un arranque en el que somos testigos de la capacidad del ejército estadounidense para eliminar a distancia a sus enemigos (en este caso un terrorista y traficante de armas) sin importarle llevarse de por medio a civiles inocentes, la película no duda en un instante en dejar clara su opinión sobre los aliados del mundo libre a los que describe de manera caricaturesca y ridícula antes de eliminarlos de un plumazo. Sólo los británicos (al fin y al cabo, histórica, política y culturalmente emparentados con los estadounidenses) se salvan de la quema, aunque dejando claro que el fallo de seguridad les corresponde a ellos. Una vez metidos en acción, la forma de actuar de Banning y su desprecio hacia sus enemigos nos dibujan un protagonista con altas capacidades en el cuerpo a cuerpo o con el uso de las armas, prácticamente invulnerable, pero moralmente controvertido. Como sucediera con la proliferación de los John Rambo en el cine de los 80 en plena era Reagan, aquí tenemos un héroe más acorde a los postulados abanderados por Richard Trump que de la era Obama (a pesar de que la representación que se hace del presidente de los Estados Unidos intenta ser más moderada, frente a la falta de remilgos de Banning). Afortunadamente, nos encontramos ante una obra de ficción y no la vida real. Lo que fuera de la pantalla a nosotros particularmente nos parecería una actitud reprobable, en la película no deja de apelar a un cierto sentimiento primigenio y cavernario que aporta un toque lúdico y festivo a la cinta.
Si ya en la anterior entrega, el guion abusaba de situaciones inverosímiles y desproporcionadas (como el ataque inicial a la Casa Blanca), aquí el exceso adquiere niveles más descabellados, obligando al espectador a forzar su suspensión de incredulidad si quiere disfrutar de la película. La concatenación de aparatosas secuencias de acción, diálogos monolíticos y personajes estereotipados no permiten más que aceptar la película como lo que es, un divertimento ruidoso y exagerado, más cercano al lenguaje de videojuegos bélicos de última generación que a aquel guiño al actioner de los 80 de la primera parte. La puesta en escena de Babak Najafi es vibrante en las secuencias de acción, con algunos momentos notables, como la persecución automovilística por las calles de Londres o el tiroteo del clímax final. Sin embargo, no resulta tan diestro (tampoco el libreto se lo permite) en los momentos de descanso entre traca y traca, cuando los personajes ponen el seguro a las armas y rompen la tensión con diálogos de escaso peso dramático. Ahí depende del carisma de intérpretes como Gerarld Butler, Aaron Eckhart o Morgan Freeman para salvar los muebles y defender el rancio discurso ideológico de la cinta.
Llama la atención en una cinta de acción de estas características la pobreza de los efectos digitales. Es cierto que “Objetivo: Londres” se ha tenido que conformar con un presupuesto inferior a su predecesora, pero algunas composiciones digitales, cuyo objetivo es aportar espectacularidad a la cinta, parecen sacadas más bien de alguna de las chapuceras producciones de Asylum. Afortunadamente, son pocos los momentos en los que se recurre a estos efectos y se apuesta más por la acción física, ya sea automovilística o con coreografías de combate cuerpo a cuerpo. Como en la anterior entrega, la partitura musical vuelve a recaer en manos de Trevor Morris, quien ofrece un ejercicio potente, recuperando el leitmotiv nacionalista de la primera entrega y aportando con la orquesta una enérgica sonoridad a la película. De esta manera, al igual que en “Objetivo: La Casa Blanca”, la música, sin ser una obra especialmente memorable, sí se convierte en uno de los principales aliados de la narración, aportando un trasfondo emocional a los personajes e incrementando  la espectacularidad de la acción.

A todos los niveles, esta nueva aventura de Mike Banning resulta un producto inferior a la película original, pero desde una perspectiva desprejuiciada y meramente lúdica, puede suponer un agradable entretenimiento para los amantes del cine de acción.